
Parte I
Hoy veo hacia mi pasado, mis cicatrices cuentan historias y recuerdos de los que no podría arrepentirme jamás, te conocí, si lo se, vi en tu rostro a esa persona pero tú nunca entendiste lo que sentía, continué mi camino sin resentimientos ni remordimientos, solo por que sabía que de nuevo te volvería a encontrar.
Apareces en mis sueños como una extraña joven, sin haber sentido ninguna decepción, al menos nunca conmigo, te miró, te buscó, te añoró como el primer día, el día en que vi por primera vez, cuando vi ese rostro indeleble de mis pensamientos, tus ojos oscuros que reflejaban la luz tenue del sol, me llenaban de un sentimiento divinal.
Te veías tan pura, tan serena, me llevaste a la locura y me devolviste a mi loca realidad con solo una mirada. Quisiera revivir ese momento una y otra vez, sin desvaríos ni ilusiones, pero hemos cambiado y tú has resultado ser una desconocida.
Ya no llores, mi amor, ya no, mi piel se desintegra sin ti, me entrego a locura solo para volver a estar contigo en aquella noche perfecta, solo por verte de nuevo, solo por volver a ser joven.
Quisiera creer en que te volveré a ver, nada en este mundo me haría más feliz que volverte a ver, el solo hecho de estar juntos es para mi muy placentero, pero siempre falta algo, o será que yo espero algo que tú no eres capaz de darme.
Nos vimos fijamente como si siempre hubiésemos sabido que nuestro destino era estar juntos. Me alejé de ti, tú lo sabías, y yo aunque no lo quisiese aceptar me alejé, quise besarte y sentirte con toda la pasión que me rodeaba y que enfurecía a mi alma solo por no tenerte.
Pasaron los días y yo no hacía otra cosa que pensar en ti, era lógico, yo ya te amaba desde antes de conocernos. Me alejé de ti solo para mejorar, sabiendo que te había perdido, sabiendo que entras y sales de mi vida con diferentes mascaras, sabiendo que en la sabiduría estaba mi respuesta, sabiendo que la respuesta ya estaba dada desde que te vi a los ojos.
Esta noche que definió mi historia, mi única versión que hablaba de un amanecer, el amanecer de nuestro amor. Deseando volverte a encontrar y quitar las sombras de nuestros destinos, antes de que la noche vaciara nuestras almas, te busqué. En el lugar en donde se definió nuestro destino.
Cerré los ojos esperando que tus labios rosaran los míos pero te perdí.
Parte II
Me sentía desesperado, tu ser y mi ser nunca serían uno, no sin sentir veinticuatro compases a través de mi ser, no sin el milagro de tu mirada atravesando mi ser… Abro mis ojos, decido dar media vuelta e irme, y de eso nunca me arrepentiré.
Me di la vuelta y ahí estabas tú, como mi sueño final, no necesitamos palabras por que nuestros ojos susurraron las palabras necesarias. Fue como si mi corazón hablase por mí, te abracé como solo tú sabes que puedo abrazar, y te guié con toda mi pasión, y la tuya.
Parte III
Nunca quise quebrar la relación con un adiós pero la situación por la que estaba pasando no me dejó opción, sabíamos que a partir de ese momento ya no podríamos volver a “nuestra fuente”, torpes, sinceros y apasionados, que no volverías a caminar descalza por las calles bajó la lluvia de Julio en mi compañía, no nos abrazaríamos debajo de la lluvia bajo un mismo cielo.
Tu bajo tu luna y yo bajo mi sol, te regalé mi corazón, pero ya no podemos estar juntos, ¡no hasta que la definición sea honesta, sincera, fiel, amable y bilateral!
Parte IV
Pareciera que quise esconderme de mi destino, que no quería estar por siempre contigo pero no tenía opción, solo quería creer que lo que estaba haciendo era lo correcto, lo hice por amor, con sufrimiento, sabiendo que había algo más esperando por mi amor. La última vez que nos vimos, antes de mi partida, salimos sin planes, y quise hacerte entender que todo lo que necesitábamos era amor para avanzar y vencer en este mundo tan basto.
Te dije que tenía algo que mostrarte y te llevé a nuestra fuente, de pronto cayó violenta la lluvia, estuvimos bajó el mismo cielo, tu y yo en frente a nuestra fuente, recuerdo bien que te quitaste tus zapatos para caminar más cómoda, que te cubriste de la lluvia, y yo me quité mi chaqueta para cubrirte.
Pensé que lo nuestro era bueno y que nuestros días venideros serían de placer y felicidad. Así lo quise creer, te abracé para ponerte el collar con tu luna, y a mi sol lo guardé en mi pecho.
Seguimos por las calles, dos fuentes y el lugar esperándonos bajó tu luna, nos sentamos y hablamos, mis lágrimas se hicieron sentir y la realidad se me vino encima.
Ya había anochecido, sabía que ese día se decidiría mucho más que nuestro futuro, más bien nuestra realidad.
Cuando le declaré mi atracción y mi amor por ella me miró en silencio tomándose su tiempo para responder. El silencio carcomía mis entrañas, no sabía si era el final o simplemente el comienzo de todo lo nuestro,…
Me miró diferente, mi tiempo se detuvo, pero a pesar de todo, su respuesta fue inminente, sus palabras fueron, “y ahora que…”.
…Su presencia ya no estaría conmigo, al menos no hasta que…
…Quiero verla, sentirla, acariciarla, hacerle el amor sin preocuparme de más nada.
Parte V
Caminando por el bulevar me doy cuenta que todo ha cambiado, no pude evitar una exposición de arte y fotografía que se estaba efectuando al aire libre, como siempre el arte ha formado parte de mi, excelentes obras son las que deleitan mis ojos, objetos delicados y con una naturaleza mística.
Eran las cinco de la tarde cuando llegué a despedirme del artista, noté que había una sección dedicada a fotografías, cada una tenía un detalle impresionante…
Parte VI
Sinceramente nunca comprendí tu hermosura, solo hasta que me enseñaste que todas las cosas tienen un significado oculto, el tuyo y el mío, el nuestro, te doy gracias a ti…
Solo Dios sabe por el dolor que he pasado, solo Él es mi testigo, ya solo me queda tu recuerdo y el acuerdo de aquel día…
“Me llamaba mucho la atención su personalidad... me encantaba...su mente es un laberinto infinito, una telaraña que logró capturarme... era de cierto modo enigmática, su sola presencia confundía mis sentidos.”
Vuelvo a aquel lugar que llamé hogar, todo está en ruinas, de pronto una mujer se acerca a mi, y me pregunta “Que es lo que hace una persona como usted en estos lugares en donde solo resta muerte, vallase, vallase de aquí este no es su sitio”, quise preguntar pero la verdad es que lo que buscaba de cierto no lo iba a encontrar ahí, solo quedaban escombros de un pasado muerto, que solo revive en los adentros de ella y míos.
Parte VII
Un encuentro inesperado, la viva imagen de mi ilusión, justo en frente mío, tus labios moviéndose como si interpretasen una hermosa melodía, tu ser conmocionado por nuestro reencuentro, tus mejillas pasadas por el fuego de mis palabras, tus ojos llenos de ilusión y yo, yo solo quiero amarte.
Una vez más me dejo envolver por tu esencia y me derrito en tu ser, otra vez vuelvo a querer fundirme contigo en una sola figura, una vez más lamento no estar en tu vida, quiero pensar que tu eres a quien amo.
Lamento no haber estado en tu vida tanto como quisiera, lamento no haber sido tu amado, lamento que no hayas sentido que te amaba, lamento no ser especial para ti.
Hoy estoy solo y la lluvia no deja de caer sobre mi rostro, siento que el cielo sabe de mi tristeza y por eso la comparte conmigo, ha llegado el invierno una vez más.
Salgo por la noche al bulevar, las gotas de agua recorren mi cuerpo, de cierto modo me dan consuelo, la avenida está desierta, unos cuantos vagabundos me ven pasar, piden una moneda para aplacar su miseria, sus caras están tristes y por un momento todo deja de ser, la lluvia permanece quieta, un tipo cantándole al amor, una diosa perdida en el adiós, y su mensajero de muerte frente a mi, rompe las gotas de agua al pasar con su peste dejando una niebla verde, su ser me inspira repudio y no hago más que esperar que este momento eterno termine, de pronto suena un estallido y todo vuelve a la acción, creí morir, mi rostro lleno de sangre… los vidrios en mi cara me hicieron olvidar el dolor de mi corazón y la muerte de mi ilusión, la sangre mezclada con agua recorre mi cuerpo, y solo me trae más consuelo, todo lo quise y todo lo perdí, no me queda nada en este mundo y solo vivo por mi.
Hoy no me importa nada…
Conclusión
Al parecer llegué tarde, pero no me arrepiento, tu me ensañaste a no encerrarme dentro de mi, me enseñaste el amor, y me enseñaste que puedo amar, tu ahora ya no estas en mi vida y es hora de continuar, con otros amores, tal vez con un amor más real, tal vez uno en el que nadie tenga que sufrir perdidas, quien sabe, aún quedan muchas paginas por escribir, gente que conocer, retos por superar, viajes de conocimiento, y más importante ahora solo me queda amar a ese ser que dicen esta conmigo, y que dicen que el es único que me puede mostrar la verdad…
Me enamoré de tu confianza, me enamoré de cosas simples, el solo hecho de entrar en contacto contigo, espero que seas feliz mi amor, no te olvidaré después de todo me descubrí junto a ti, y conocí una parte de mí que creí imposible. Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario